Estimado Jorge Tuschi:
A mi lo que me preocupa es la experiencia terrible que mi país (México), vivió por la reelección. Un millon de personas murieron de 1910 a 1920 por impedir que Porfirio Diaz, que ya llevaba 30 años en el poder, volviera reelegirse o pusiera un "hombre de paja" al que pudiera manejar. Me cuenta mi padre que fue una época tristísima para los mexicanos.
Tu país también las ha visto negras con el golpísmo, pero el caso de Honduras es interesantísimo, su Constitución impide la reelección y el golpísmo, sin embargo, no se le ha dado tiempo al análisis y todos los países se le han echado encima.
DIFERENCIAS:
Hay diferencias sustanciales entre Honduras y nuestros países, por ejemplo:
En Honduras las fuerzas armadas sólo están obligadas a obedecer al presidente dentro de la Constitución o en cuanto este no cometa un delito. En mi país, las fuerzas armadas están subordinadas, sin discusión, al presidente.
En Honduras los jefes de las fuerzas armadas son indiciados de violación a la Constitución y traición a la patria si apoyan al presidente en su intento de modificar los artículos "petreos" (creo que son 4 ó 7). En mi país, si no apoyan al presidente, en lo que sea, son tachados de desleales.
En Honduras el Procurador General de la República no depende del presidente sino del Congreso, y está para vigilar toda la función pública y a todo tipo de funcionarios. En mi país, el Procurador recibe órdenes del presidente y llega hasta donde el presidente le permita.
En Honduras las fuerzas armadas son de órden público, no sólo defienden la soberanía y la Constitución (Art. 272), están obligados a cooperar con la policía nacional, quiere decir que ¡pueden perseguir delitos!. En México tienen funciones específicas y sólo atienden el órden público cuando se trata de delincuencia organizada (las grandes bandas). Por eso en Honduras fueron las encargadas de capturar a Zelaya.
EL PROCESO LEGAL:
El proceso legal en contra de Zelaya lo inicia el fiscal general en marzo de 2009 (es una mentira que no haya habido procedimiento). Lo que vimos el 28 de junio, la captura de Zelaya, es una etapa de ese procedimiento legal; Zelaya había desacatado la órden de un juez para que suspendiera la encuesta; el ex-presidente impugnó la resolución del juez ante la Corte pero el alto tribunal confirmo la suspensión de la encuesta; sin embargo, Zelaya siguió adelante en abierto desacato a la Constitución y a la Suprema Corte. Entonces, bastó este desacato que rompía el orden constitucional, para que la fuerza pública -que incluye al ejército-, en cumplimiento de su función, capturaran a Zelaya e impidiera que siguiera ejerciendo la función de presidente.
Después de cesado, Zelaya interpuso otro amparo ante la Corte, un juicio que se sigue litigando a través de su abogado personal, el licenciado Raúl Valeriano Mendoza. Podrás darte cuenta entonces, que la intromisión de la OEA es aberrante, está imponiendo su soberanía e interrumpiendo un juicio que resolverá si la acción de los fiscales estuvo correcta o deberán retrotraerse las cosas hasta antes del 28 de junio de 2009, en que surtió efectos el cese inmediato.
Es como lo que hizo el presidente de Francia en México, en donde se está juzgando a una francesita acusada de secuestro y que el mandatario francés quizo llevarsela a su país e imponer su voluntad.
EL PRESIDENTE SUSTITUTO:
Es obvio que Honduras no puede quedarse sin presidente, por eso el Congreso nombró un sustituo, legalmente tenía que ser Micheletti. Si Zelaya queda libre de todos los cargos tendrá que ser reinstalado. Se están cumpliendo las etapas de todo el procedimiento.
Me dirás tu que no puede ser cesado hasta que se decida el juicio de amparo. Yo te digo que si puede, la ley procedimental de responsabilidades públicas previene la suspensión o cese de un funcionario (como medida cautelar), si con esto evita daño a la nación o violación grave de la Constitución (La encuesta de la cuarta urna estaba planeada para el 28 de junio de 2009, Zelaya, en abierto desacato a la órden judicial de suspensión, tenía que ser detenido antes). El acto de Zelaya, de modificar los artículos petreos, es de los que se consideran delitos continuos, como el secuestro, este un delito que se prolonga por todo el tiempo que dure, y hay que capturar a los actores para después someterlos a juicio; no los van a dejar libres durante el juicio para que consumen un hecho que ya no tenga remedio. Sería ingenuo. Para eso es la prisión preventiva.
LA INTROMISIÓN:
El error que yo veo es que todos los cancilleres y presidentes, sin reflexionar, y sólo pensando en que "se las fueran a aplicar a ellos", pegaron el grito en el cielo; de hecho, todos nos alarmamos pero la curiosidad me llevo a consutar a los amigos hondureños que tengo y ellos me sacaron del error. Me costó trabajo admitirlo pero así fue.
En lo particular, aunque la constitución mexicana (la mía) fuera mala o buena, no estaría de acuerdo en que se modificara, porque en un país funcionan bien unas cosas y en otros no. Modificarla (la constitución), en mi opinión, sería dar un salto al vacío, no sabes en dónde vas a caer. Por eso, ¡que cada país se haga su traje a la medida!.
Por último si los organismos supranacionales no van a dejar que los hondureños resuelvan sus problemas, ¿de qué democracia hablamos?.
Saludos. Gracias por tu comunicación.
JORGE ZAYAS R.
A mi lo que me preocupa es la experiencia terrible que mi país (México), vivió por la reelección. Un millon de personas murieron de 1910 a 1920 por impedir que Porfirio Diaz, que ya llevaba 30 años en el poder, volviera reelegirse o pusiera un "hombre de paja" al que pudiera manejar. Me cuenta mi padre que fue una época tristísima para los mexicanos.
Tu país también las ha visto negras con el golpísmo, pero el caso de Honduras es interesantísimo, su Constitución impide la reelección y el golpísmo, sin embargo, no se le ha dado tiempo al análisis y todos los países se le han echado encima.
DIFERENCIAS:
Hay diferencias sustanciales entre Honduras y nuestros países, por ejemplo:
En Honduras las fuerzas armadas sólo están obligadas a obedecer al presidente dentro de la Constitución o en cuanto este no cometa un delito. En mi país, las fuerzas armadas están subordinadas, sin discusión, al presidente.
En Honduras los jefes de las fuerzas armadas son indiciados de violación a la Constitución y traición a la patria si apoyan al presidente en su intento de modificar los artículos "petreos" (creo que son 4 ó 7). En mi país, si no apoyan al presidente, en lo que sea, son tachados de desleales.
En Honduras el Procurador General de la República no depende del presidente sino del Congreso, y está para vigilar toda la función pública y a todo tipo de funcionarios. En mi país, el Procurador recibe órdenes del presidente y llega hasta donde el presidente le permita.
En Honduras las fuerzas armadas son de órden público, no sólo defienden la soberanía y la Constitución (Art. 272), están obligados a cooperar con la policía nacional, quiere decir que ¡pueden perseguir delitos!. En México tienen funciones específicas y sólo atienden el órden público cuando se trata de delincuencia organizada (las grandes bandas). Por eso en Honduras fueron las encargadas de capturar a Zelaya.
EL PROCESO LEGAL:
El proceso legal en contra de Zelaya lo inicia el fiscal general en marzo de 2009 (es una mentira que no haya habido procedimiento). Lo que vimos el 28 de junio, la captura de Zelaya, es una etapa de ese procedimiento legal; Zelaya había desacatado la órden de un juez para que suspendiera la encuesta; el ex-presidente impugnó la resolución del juez ante la Corte pero el alto tribunal confirmo la suspensión de la encuesta; sin embargo, Zelaya siguió adelante en abierto desacato a la Constitución y a la Suprema Corte. Entonces, bastó este desacato que rompía el orden constitucional, para que la fuerza pública -que incluye al ejército-, en cumplimiento de su función, capturaran a Zelaya e impidiera que siguiera ejerciendo la función de presidente.
Después de cesado, Zelaya interpuso otro amparo ante la Corte, un juicio que se sigue litigando a través de su abogado personal, el licenciado Raúl Valeriano Mendoza. Podrás darte cuenta entonces, que la intromisión de la OEA es aberrante, está imponiendo su soberanía e interrumpiendo un juicio que resolverá si la acción de los fiscales estuvo correcta o deberán retrotraerse las cosas hasta antes del 28 de junio de 2009, en que surtió efectos el cese inmediato.
Es como lo que hizo el presidente de Francia en México, en donde se está juzgando a una francesita acusada de secuestro y que el mandatario francés quizo llevarsela a su país e imponer su voluntad.
EL PRESIDENTE SUSTITUTO:
Es obvio que Honduras no puede quedarse sin presidente, por eso el Congreso nombró un sustituo, legalmente tenía que ser Micheletti. Si Zelaya queda libre de todos los cargos tendrá que ser reinstalado. Se están cumpliendo las etapas de todo el procedimiento.
Me dirás tu que no puede ser cesado hasta que se decida el juicio de amparo. Yo te digo que si puede, la ley procedimental de responsabilidades públicas previene la suspensión o cese de un funcionario (como medida cautelar), si con esto evita daño a la nación o violación grave de la Constitución (La encuesta de la cuarta urna estaba planeada para el 28 de junio de 2009, Zelaya, en abierto desacato a la órden judicial de suspensión, tenía que ser detenido antes). El acto de Zelaya, de modificar los artículos petreos, es de los que se consideran delitos continuos, como el secuestro, este un delito que se prolonga por todo el tiempo que dure, y hay que capturar a los actores para después someterlos a juicio; no los van a dejar libres durante el juicio para que consumen un hecho que ya no tenga remedio. Sería ingenuo. Para eso es la prisión preventiva.
LA INTROMISIÓN:
El error que yo veo es que todos los cancilleres y presidentes, sin reflexionar, y sólo pensando en que "se las fueran a aplicar a ellos", pegaron el grito en el cielo; de hecho, todos nos alarmamos pero la curiosidad me llevo a consutar a los amigos hondureños que tengo y ellos me sacaron del error. Me costó trabajo admitirlo pero así fue.
En lo particular, aunque la constitución mexicana (la mía) fuera mala o buena, no estaría de acuerdo en que se modificara, porque en un país funcionan bien unas cosas y en otros no. Modificarla (la constitución), en mi opinión, sería dar un salto al vacío, no sabes en dónde vas a caer. Por eso, ¡que cada país se haga su traje a la medida!.
Por último si los organismos supranacionales no van a dejar que los hondureños resuelvan sus problemas, ¿de qué democracia hablamos?.
Saludos. Gracias por tu comunicación.
JORGE ZAYAS R.
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